¿Cómo leer un edicto de remate judicial en Colombia sin morir en el intento?

Equipo Alafija

¿Cómo leer un edicto de remate judicial en Colombia sin morir en el intento?
8 de mayo de 2026 · 5 minTrámites

La primera vez que lees un edicto de remate judicial, te sientes como descifrando un documento medieval. Lenguaje arcaico, párrafos interminables sin punto, abreviaturas que nadie te explicó. Pero debajo de toda esa prosa jurídica hay información concreta que necesitas para tomar una decisión financiera inteligente.

Este artículo te enseña a leer un edicto como un profesional: sección por sección, sin perderte en la jerga.

¿Qué es un edicto de remate?

Es un documento público que el juzgado fija (publica) para anunciar que un bien será subastado. Es el equivalente judicial a un aviso de venta. Legalmente, es la forma en que se notifica a terceros interesados que existe una oportunidad de participar en la diligencia de remate.

El artículo 450 del Código General del Proceso (CGP) establece los requisitos que debe contener.

Anatomía del edicto: sección por sección

1. Encabezado: juzgado y radicado

Lo primero que encuentras es el nombre del juzgado y el número de radicado del proceso. Por ejemplo:

> Juzgado Tercero Civil del Circuito de Bogotá

> Radicado: 11001-31-03-003-2019-00456-00

El radicado es tu llave maestra. Con ese número de 23 dígitos puedes consultar todo el proceso en la Rama Judicial. Los primeros 5 dígitos identifican la ciudad, los siguientes el tipo de juzgado, y los últimos la fecha de radicación y consecutivo.

2. Tipo de proceso y partes

Aquí aparecen el demandante (acreedor, quien cobra la deuda) y el demandado (deudor, el dueño del bien). A veces hay varios demandantes si se acumularon procesos.

Lo importante: el demandante no es quien vende. El bien se vende por orden judicial para pagar la deuda. El demandado es el propietario registrado en el folio de matrícula inmobiliaria.

3. Descripción del bien

Esta sección detalla qué se está rematando. Incluye:

  • Dirección: La ubicación física del inmueble.
  • Matrícula inmobiliaria: El número que identifica el bien en la Oficina de Registro. Es como la cédula del inmueble.
  • Cédula catastral: El identificador ante el IGAC o la autoridad catastral.
  • Linderos: La descripción de los límites del predio. En apartamentos, usualmente remite al reglamento de propiedad horizontal.
  • Tipo de bien: Apartamento, casa, lote, bodega, local comercial, etc.

4. Avalúo y porcentaje base

Esta es la sección más importante desde el punto de vista financiero.

  • Avalúo: Es el valor que un perito (auxiliar de la justicia) le asignó al bien dentro del proceso. No es el valor comercial actual — puede estar desactualizado.
  • Base de la licitación / Porcentaje base: Es el precio mínimo al que arranca la subasta. Generalmente es el 70% del avalúo en primera subasta. Si la primera se declara desierta, la segunda arranca en el 50% del avalúo.

Ejemplo: si el avalúo es $300.000.000, la base en primera subasta es $210.000.000 y en segunda $150.000.000.

5. Fecha, hora y lugar de la diligencia

Aquí encuentras cuándo y dónde se realizará el remate:

  • Fecha y hora exacta: Generalmente en horario laboral (entre 8am y 5pm).
  • Lugar: Puede ser en el juzgado (presencial) o a través de la plataforma de remates en línea de la Rama Judicial.

6. Requisitos para participar: la caución

El edicto especifica cuánto dinero debes consignar para poder participar. Es el 40% del avalúo del bien (no de la base). Este depósito se consigna en la cuenta de depósitos judiciales del Banco Agrario a nombre del juzgado.

Si no ganas, te devuelven el 100% de la caución. Si ganas, ese 40% se abona al precio de adjudicación y tienes 3 días hábiles para consignar el saldo.

7. Cuenta para consignación

El edicto indica la cuenta del Banco Agrario (depósitos judiciales) donde debes hacer la consignación. Necesitas:

  • Nombre del juzgado
  • Número del proceso
  • Código del despacho judicial

Lenguaje confuso que debes conocer

| Término en el edicto | Qué significa |

|---|---|

| "Fíjese edicto" | Publíquese el aviso |

| "Desfijación" | Fecha en que se retira el aviso (3 días después) |

| "Base de la licitación" | Precio mínimo de la subasta |

| "Caución" | Depósito del 40% para participar |

| "Postura" | Oferta que hace un participante |

| "Mejor postor" | Quien ofrece más dinero |

| "Se declara desierta" | Nadie participó o no hubo posturas válidas |

| "Adjudicación" | Te declaran ganador |

Errores comunes al leer un edicto

Confundir el avalúo con el precio de compra. El avalúo es un referente; el precio final depende de la puja. Puedes comprar por encima de la base si hay competencia. Ignorar si es primera o segunda subasta. En segunda subasta la base baja al 50%, lo que cambia completamente tu análisis financiero. No verificar si el edicto fue desfijado correctamente. Si hay vicios en la publicación, la diligencia puede anularse después. Revisa fechas de fijación y desfijación. Asumir que el bien está libre de ocupantes. El edicto no te dice si hay alguien viviendo adentro. Esa información está en el informe del secuestre dentro del expediente.

¿Dónde encuentras los edictos?

  • En las carteleras físicas de los juzgados (método tradicional).
  • En la página web de la Rama Judicial de cada seccional.
  • En plataformas privadas que los consolidan y organizan.

Conclusión

Un edicto no es más que una ficha técnica disfrazada de prosa jurídica. Una vez identificas las 7 secciones clave — juzgado, partes, descripción del bien, avalúo y base, fecha, caución y cuenta — puedes evaluar cualquier oportunidad de remate en menos de 5 minutos. La habilidad está en saber qué buscar y dónde encontrarlo.

Deja de buscar estos datos manualmente en juzgados.

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